Te dejé caer encima todas mis carencias
y esperaba que pudieras aguantarlas.
Pero me dejaste caer encima todas las tuyas,
y ahora...
no se que hacer contigo,
ni conmigo,
ni con nosotros.
Había una araña que vivía en la maceta de mi sábila. Cuando yo regaba las plantas doña araña salía corriendo sobre las pencas de la sábila...
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